Atención personalizada en Senara, dirigida a la persona en su totalidad

ATENCIÓN PERSONALIZADA EN SENARA

Una educación PERSONALIZADA es la dirigida a la formación de la persona en su totalidad

Son muchos los colegios que abanderamos en nuestra web el sello de educación personalizada, entendiendo por personalizada, una educación dirigida a la formación de la persona en su totalidad, tanto en el plano intelectual, humano, como social, espiritual, cultural y estético. Pero, ¿realmente esto es así? 

Ante la propuesta de escribir sobre este tema, se planteaba el reto de hacer visible, lo invisible, de materializar la entrega de un profesor en su día a día. En un mundo en el que nos mueve el pragmatismo, la eficacia y los resultados, cómo visibilizar la dedicación desinteresada, si, si, han oído bien, de-sin-te-re-sa-da, de un docente que no aspira a ser un mero transmisor de contenidos, sino que mirando a los ojos a cada alumno, descubre a la persona que es, queriendo, como escribía Pedro Salinas,  sacar de ti tu mejor tú, ese que tú no viste y yo veo, nadador en tu fondo preciosísimo.

Siempre ayuda mirar a los maestros, y un maestro de la educación personalizada y experto en humanidad, sin duda, ha sido Tomás Alvira. A propósito de este tema señalaba que cada uno, profesor o alumno no debe sentirse nunca aislado, siempre debe ver al otro; a quien ha de ayudar, a quien ha de querer. Es el amor el lazo de unión. El profesor que sienta con amor su profesión no se conformará con dar conocimientos a sus alumnos, se dará él mismo, se entregará él mismo.

Pues bien, para dar respuesta a mi reto, lo primero pregunté a mi “cliente”, los padres, y entonces me di cuenta de que lo que para mí es algo normal como el trato sincero, respetuoso o el desempeñar lo mejor posible mi trabajo, para ellos es la muestra palpable de cariño verdadero a lo que más pueden querer, su hija. Qué mejor que el testimonio abierto de una madre preguntada por esta cuestión:

Todos estamos de acuerdo en que cada alumna es única  por lo tanto con distintas necesidades y capacidades, teniendo como tal que tratarla. He comprobado, cómo académicamente a mi hija se le ha  adaptado una materia a sus personales capacidades para  que al final del camino consiga el objetivo final, cómo después de una explicación genérica se les ayuda  individualmente para comprobar que lo han entendido, cómo las profesoras están disponibles  para resolver cualquier duda  en cualquier momento. 

He podido ver cómo en una asignatura, la profesora en fin de semana, le resolvía dudas, cómo en los exámenes ante un  bloqueo les ayudan a relajarse, cómo en cada tutoría individual les facilitan los medios  para organizarse mejor con las materias, cómo atienden sus preocupaciones espirituales y personales, ocupándose de que algo aparentemente tan insignificante como que desayunen o cenen   adecuadamente, no tiene otro objetivo en el fondo, que el que puedan rendir en su trabajo diario. 

Eso es educación personalizada, nivel extraordinario. Pudiera parecer irrelevante, pero el hecho de que el último  año de colegio vayan sin uniforme responde a algo tan  importante como el deseo del colegio de formarlas también a cada una en la sencillez, la elegancia y el decoro de cara  a la vida de adulta que comenzarán al término de su etapa  escolar. 

Todo esto que hoy día ha venido en llamarse “acompañamiento” o “coaching”, no es otra cosa que la entrega voluntaria de todo un equipo docente al desarrollo  integral de cada alumna sin importar el trabajo que cueste:  no es “coaching” es VOCACIÓN, con mayúsculas.

 

Chus Carrión Arias. Profesora de Senara